No me pedí ningún día administrativo durante todo el 2010... miento, me tomé sólo uno, cuando operaron a mi hija mayor del cada vez más popularmente conocido "combo tres": amígdalas, adenoides y tapones timpánicos. Me pareció justificado, ya que por entonces no tenía ni los tres años cumplidos y que va!, soy la mamá. Desde allí, nada, y eso fue en enero, ergo hace un año atrás. Tras varios (VARIOS) intentos fallidos, me tomé medio día legal.
Quiero detenerme por un momento en "los intentos fallidos". Como mi hija menor no llega a los 2 años, llego en las mañanas 20 minutos más tarde que el resto, subo a almorzar todos los días a casa para recoger a la mayor del jardín y compartir con ambas un rato (san fuero maternal); RATO que se distribuye más o menos así: tomo el metro frente a la oficina, paso a buscar el auto, compro pan y verduras, voy al jardín, converso 5 minutos o más con la tía (eso depende de cómo se haya portado y de qué cosas deba llevar al día siguiente), la subo al auto (con mucha dificultad pues a esa hora juega con sus compañeritos en la casita de muñecas que esta en el patio, por lo que ir a comer lentejas a la casa no es un panorama muy atractivo que digamos), les doy almuerzo, la baño, como algo (generalmente un yogurt o un batido) cojo el auto, lo estaciono, me subo al metro y vuelta al laburo again.
Como eso toma tiempo y es a diario, mi conciencia culposa no me permite pedir más permisos o hacer uso de los días administrativos. Trato de llevarlas al médico después de las 6 o en la hora de almuerzo, idem con los trámites y con las compras en la farmacia. Del supermercado ni hablar, es un lujo reservado solo para el fin de semana.
Bueno, finalmente el 30 de diciembre, a un día del feriado bancario legal, a dos del cierre de toda tienda y supermercado y en fin, en el penúltimo día de un ajetreado año, solicité medio día para "mí".
Partí en el jardín como de costumbre, luego pase por el banco pues necesitaba hacer ejercicio bancario -a estas alturas el único tipo de ejercicio que tengo tiempo para practicar- isapre y luego al registro civil. Cuento corto, haciendo fila o esperando sentada con un numerito en la mano desde las 9:30 de la mañana hasta las 14:00 horas. Del terror. En pleno siglo XXI, con la internet 2.0 tirando para 3.0, realidad aumentada incluida, con los celulares inteligentes (a ratos mas que los propios dueños) masificadonse, etc, etc, etc, no había ningún prostituto tramite que pudiera realizarse por una vía no presencial.
Y ahí estaba yo, jugando con el celular, tratando infructuosamente que la pantalla touch obedeciera mis dedos gordos para conectarme a internet (extraño tanto mi nokia de palo!!!), leyendo el publimetro por quinta vez y mirando el reloj como si por el solo hecho de contemplarlo, la hora -y la fila-fueran a avanzar mas rápido.
Se me fue la mañana, y me quedaron cosas pendientes... no solo tramites por realizar, sino otras tantas encrucijadas, pequeñas, cotidianas, nimias para el resto pero trascendentales para el alma, que a toda madre, esposa y profesional se nos cruzan en la vida... Como lo voy a hacer con las horas del fonoaudiologo si atiende solo hasta las 18:00 hrs,? Mando a mi hija con la niñera, o mejor, que no vaya y que se banque la dislalia hasta que deba ingresar al colegio y la rechazen por transtornos en el lenguaje. Y con las clases de ballet?, puedo ir a dejarla, se volverá con los papas de alguna compañerita, le pasare la cámara de fotos a "alguien" para que retrate su primera clase. Y cuando en menos de 2 meses se me acabe el fuero maternal que tengo por la mas chica?, dejo de ir al jardín, de almorzar con las dos, de cortar mi día de trabajo con sus sonrisas, que son la recarga perfecta y precisa para la otra mitad de la jornada.
En pleno siglo XXI, en la era de todas las vainas que ya describí, donde conceptos como el teletrabajo, el great place to work, la productividad por metas y no por el cumplimiento de normas, etc.; están tan manoseados; me enfrento, como muchas, a una pared. A un mundo sumamente masculino, mucho mas allá del genero (porque para muestra un botón: quien dijo que 5 días son suficientes para un papa, en 5 días se hacen tramites, pero no termina de conectarse plenamente con su hijo recién nacido y de apañar a su mujer!!!). A un mundo donde me cuesta cada vez mas estar, ser. Un mundo donde soy madre, esposa y profesional, pero no en plenitud, y cada vez con mas dificultad, pues corro a ratos entre tropiezos para desvestir un santo y rauda vestir a otro. Einstein -que convengamos que leso no era- decía "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"...
Fin de año -se que el año termino hace rato, pero mientras uno no salga de vacaciones, la cosa no vale- es siempre una oportunidad para replantearse y preguntarse, casi desde el cliche, "Que se espera de los próximos 365 días?". Hoy cambiare la pregunta. Me diré a mi misma, "Misma, que diantres harás con los próximos 365 días?". Al menos Einstein ya me dio una pista.
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Debido a esta gran misiva debo decir que dentro de toda estas falacias existen muchas cosas que agregar como por ejemplo: que pasa con todas las veces que no solo llegaste 20 minutos atrasada sino que 2 horas, que pasa con todas las veces que te fuiste 1 hora antes de la salida a colacion, que pasa con todas las veces que llegaste 1 hora mas tarde despues de colacion, que pasa con todas la veces que te retiraste antes de tu horario de trabajo, por lo tanto mi reflexion junto con la tuya es "Tus quejas crees que son justas para aquellas madres que por trabajo solo ven a sus hijos para dar el beso de buenas noches, tus quejas coartan a todas las madres que no pueden pasar tiempo con sus hijos por su trabajo y que con madurez enfrentan dia a dia la gran tarea de ser madres y profesionales a la vez.
ResponderEliminarLo que se entraga a los hijos no es por el tiempo que uno pasa con ellos , sino la calidad del mismo...
A reflexionar....
mmmm, bueno, son puntos de vista, lo que es suficiente para unas no lo será para todas. En lo personal, yo me sentí interpretada por la columna, más desde la sensación que desde el detalle, y estoy clara que depende de una cambiar las cosas que no le gustan y no creo que la intención haya sido la queja por el trabajo en particular, sino por la dificultad por compatibilizar en general.
ResponderEliminarUfff, intensos los comentarios, gracias a ambas por darse el tiempo de leer. Quisiera aclarar eso sí algunos puntos. Primero, que la catarsis no es contra ningún trabajo ni empleador en particular, sino en relación a lo dificil que nos resulta a veces y a algunas cumplir en todos los frentes.
ResponderEliminarSegundo, esto es un blog, no un diario de vida, por ello hay cosas que están cambiadas, omitidas, exageradas, caricaturizadas, etc. Tercero, que asumo la responsabilidad que me corresponde en el tipo de vida que tengo, y es precisamente esa la invitación, a revisar si somos felices con lo que tenemos, pues el cambio, (que sin lugar a dudas genera temor y vértigo) depende de nosotras.
Como ambas ven, acá no hay correctos ni incorrectos, sólo un punto de vista.
Y por supuesto que en mi trabajo he recibido muchas facilidades de personas que como madres, padres y profesionales han empatizado y comprendido (lo que obviamente agradezco y valoro infinitamente, pues me ha permitido compartir con mis hijas mucho más que muchas madres trabajadoras en este país!!), sin embargo, nunca he dejado de cumplir mis labores, metas y responsabilidades, el costo que he tenido que pagar es mío y de nadie más, y me corresponde sólo a mí evaluarlo. Lo que para mí es hoy insuficiente para otro será perfecto... son percepciones, subjetivas como cada uno!
Agradezco las palabras de ambas, bastante disímiles pero igualmente enriquecedoras,
La blogera
Loca, me entretuve casi más con tu respuesta que con la columna (sorry pero es verdad) muy certera por cierto y sin enganchar con las malas ondas, ¿¿¿en qué volada se fue el anónimo del primer comentario???? cómo tan grave???, debe ser tu jefe, jajaja, acusetecaradecuete, te tiene cronometrados los atrasos.
ResponderEliminarTe mando un beso, las madres (las no graves), te queremos y apoyamos, a hacer catarsis se ha dicho!
Me gustaría sumar a los comentarios y dar mi punto de vista como madre, colega y mujer. Mi marido trabaja a cargo de un grupo considerable de mujeres lo cual me permite poder tener 3 puntos de vista distintos. Veo como mujeres esforzadas ingenieras, ejecutivas, etc.(de las cuales me incluyo) somos capaces de cumplir el rol de madre esposa y profesional de manera esforzada sin caer en el abuso de beneficios. Por otro lado veo como trabajadoras y compañeras de trabajo tratan de tomar provecho solo por el hecho de ser madres, incluso reclamando derechos que no existen, casi como si los hijos fueran responsabilidad de nuestros empleadores; e incluso amenazando con demandas. Por último veo lo difícil de mi marido al lidiar con este tipo de mujeres, lo cual finalmente solo nos perjudica y perdemos la oportunidad de que nos traten en igualdad profesionalmente ante los hombres.
ResponderEliminarPor favor amigas, cumplamos con nuestro rol de madres, esposas y mujeres de manera responsable y profesional y no caigamos en actitudes patéticas al jactarnos de nuestras labores que nosotras mismas hemos tomado responsablemente.
Cariños.
Una madre trabajadora, profesional, esposa y amante…
A ver. Primero que todo, también soy madre, profesional, esposa, hija, hermana, empleadora y un largo etc. Efectivamente, como dice anónimo, hay mujeres que, en buen castellano, se van al "shansho" con los beneficios. Pero también hay hombres que lo hacen y sin ser padres (les recomiendo nota de canal 13 hace unos días sobre licencias fraudulentas). Ese tipo de actitudes no pasa por el género, sino por la raza. Hay seres humanos que se toman el hombro cuando les dan la mano. Así de simple.
ResponderEliminarY que las mujeres debemos cumplir con todos nuestros roles, tampoco es novedad.
El tema es cómo compatibilizamos los roles y si viviremos para contarlo. Soy mamá de tres enanos (8, 5 y 2) y ahora paso por una etapa en que los encuentro sencillamente INSOPORTABLES.
Pero además de considerarlos así, vivo con la culpa de pensar en que soy mala mamá porque no los aguanto.
Creo que las mamás debemos lidiar con muchas cosas a la vez y eso, sin apoyo (no necesariamente físico, sino sicológico y mental de nuestros esposos o parejas), puede terminar mal.
Cuando un hombre es padre no lo es al 100% (y que me perdonen los hombres que puedan ser la excepción a la regla). Cuando él va a trabajar o de viaje por pega o etc., se dedica a eso. No se le ocurre llamar a ver si todo está bien, llamar a la hija a ver cómo le fue en la prueba, al enano a ver si logró hacer "caquita" en el baño o a la nana a ver qué hizo de comida. No, él está trabajando.
Las mamás, por el contrario, pasamos el día entero entre preparar la pega, hacerla lo mejor posible, pensar a qué hora iremos al super porque se acabaron los yogurt, la reunión de apoderados, a qué hora estudiaremos con la mayor, cómo haremos para llegar a la hora porque la nana tiene que irse y un largo etc. que podría continuar eternamente. Funcionamos a medias en todos los roles, porque los ejercemos al mismo tiempo.
¿Qué queda entonces? Una mina reventada, con sentimientos de culpa porque no alcanzó a comprar el yogurt (y es pésima mamá por eso), con cero ganas de ser esposa (si me entienden lo que digo) y con un único interés en la vida: Dormir.
¿Qué se hace para evitar el desastre? No lo sé y estoy en proceso de averiguarlo. Al borde de reventar y encontrando que el resto del mundo es insoportable (excepto en la pega, donde estoy por suerte sola), empiezo a preguntarme si la insoportable en realidad soy yo y si estoy traumando a mis hijos para siempre por mi actitud. Cuando descubra qué hacer y cómo evitar esta sensación, les cuento.
Por mientras, estimadas brujas, encuentro que madre, esposa y profesional, te encuentro toda la razón.
Yo no soy mamá, ni esposa pero sí profesional. Soy casi libre, jejeej. Solo puedo decir que con 30 y tantos ya sé que no hay que desgastarse por una pega jamás (a no ser que sea tu propio negocio), pues la contraparte nunca valora suficientemente tu esfuerzo.
ResponderEliminarEl primer "post" me hizo reirme a carcajadas, que quieres que te diga...
Creo que luego de esta catarsis hay que mirar hacia adelante y disfrutar lo que viene.
Madre, soltera, profesional y ahora se me ocurrio meterme a estudiante.
ResponderEliminarHace ya un tiempo que me aburri de victimizarme, eligiendo el camino de hacerme cargo de lo que genero en mi vida. He logrado no sentirme agobiada de dos simples maneras. Redes de apoyo, toda madre las necesita. Mi santa madre para cubrirme en esas benditas horas medicas que atieden solo hasta las 6 de la tarde, mi santa nana que tranporta a mi pequeña todos los dias del colegio a la casa, a Kumon y a danza, y mis queridas amigas apoderadas que siempre me dan una mano para los traslados a los cumpleaños entre semana y que me soplan cuando se me olvido mandar al colegio los plumones que pidieron hace dos semanas. Lo segundo, es una iluminacion que tuve durante los primeros meses de mi hermosa: soy y sere la mejor madre que pueda ser, eso incluye mis grandezas y mis pequeñeces. Despues de todo, si hay algo que doy por firmado, es que las voy a cagar, y de seguro, en mas de una oportunidad, y que la luz de mis ojos me odiara mas de alguna vez a medida que se acerque a la tan temida adolescencia. Lo demas, simplemente elijo lo que me facilita la vida, como mantener comida congelada en el freezer para ahorrar tiempo de cocinar el fin de semana. Y, queridas, enseñarles desde la tierna infancia donde se guarda el cereal y el yogur, puede regalarles una hora extra de sueño los domingos. Al final del dia, todo se resume en elecciones. Yo, elijo estar tan bien como pueda estar, para ser la mejor madre, profesional y estudiante que pueda ser.